Al concluir la Segunda Guerra Mundial, nacieron dos marcas icónicas de vehículos todoterreno: Jeep y Land Rover. La marca Jeep ha enfrentado dificultades en años recientes a partir de la adquisición de la marca por parte del conglomerado automotriz Stellantis. Por su parte, Land Rover lleva alrededor de una década enfrentando grandes problemas en la calidad de sus autos.
El mayor problema de Land Rover no son los llamados a revisión (recalls) masivos que ha tenido, sino que es que es una marca lujosa y aspiracional, por la que sus compradores están dispuestos a pagar 6 cifras y lo menos que quieren son vehículos con poca fiabilidad y a su vez una devaluación considerable en su valor de reventa.
La firma británica hermana de Jaguar – que juntas forman la marca Jaguar Land Rover (JLR) – fue adquirida por la automotriz india Tata Motors en 2008. Sin embargo los problemas de calidad comenzaron varios años después de esta adquisición. Estos problemas van desde los sistemas electrónicos, infoentretenimiento, componentes mecánicos, sistemas de propulsión y sistemas de seguridad.

De primera mano hemos conocido algunos de estos problemas como los cinturones del asiento trasero que no pueden soltarse y otros con motores que se calientan, se apagan y no vuelven a encender. Muchas veces los mecánicos locales no pueden resolver estos problemas y tienen que importar ingenieros de la fábrica de estos modelos para tratar de dar con el problema y así evitar tener a sus clientes pagando autos que no pueden usar, aunque en la mayoría de los casos el concesionario les ofrece vehículos prestados (o loaners) que les permite resolver su necesidad de movilidad.
Tan reciente como la semana pasada, el ranking de fiabilidad de coches de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) de España, catalogó a Land Rover entre las marcas con menor puntuación en fiabilidad. Lo mismo ha pasado con los medidores de las empresas estadounidenses como Consumer Reports o J.D. Power.
Si comparamos con una de las plataformas de clasificados más utilizadas en Puerto Rico, podemos encontrar las Land Rover Range Rover Evoque o Land Rover Range Rover Sport entre los años 2018 a 2022 con precios similares a los de un Toyota Corolla cuyo precio original es una fracción de lo que cuesta uno de estos lujosos SUVs.
La marca JLR eliminó toda la producción de los autos Jaguar hace un par de años para crear un concepto nuevo que aún está en desarrollo. Su único sustento es por los consumidores que están adquiriendo los Land Rover sin evaluar los rankings ofrecidos por organizaciones y revistas altamente reconocidas. Entonces ¿qué espera el fabricante para volver a balancear el lujo con la durabilidad que le dio el prestigio a la marca? ![]()

* todas las imágenes fueron generadas por inteligencia artificial.