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Porsche 911 Turbo: más que un transporte, una recompensa

Las probabilidades de ganarse la loto y salir a comprar un Porsche son bastante bajas. Heredar riquezas familiares es más común pero sigue siendo una especie de lotería. Convertirse en un empresario exitoso es más probable y es algo alcanzable.

Para esos empresarios que han logrado un negocio exitoso y que han hecho frente a huracanes, terremotos y las complicaciones operacionales que trajo la pandemia del COVID-19, pueden encontrar una recompensa al final del arduo camino recorrido: el nuevo Porsche 911 Turbo o el 911 Turbo S.

Un auto entre pocos

Tuvimos la oportunidad de ver el Porsche 911 Turbo S en el concesionario Garage Europa y entrevistar a Orlando Pérez, Gerente de Ventas de Porsche Center Puerto Rico, quien nos contestó varias dudas del Porsche 911 Turbo y Turbo S. Una de las inquietudes que tuvimos es, si era posible adquirir un Porsche Carrera 4S que es $130,000 más económico y aportar una cantidad similar en modificaciones hasta llevarlo a competir con el 911 Turbo S.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que todos estos modelos son diseñados por un grupo de ingenieros expertos y con piezas específicas para cada modelo. No es tan sencillo como ir a un «auto parts» a comprarle «upgrades» para ponérselos a un Porsche. En segundo lugar, algo que nos hizo ver claramente Orlando Pérez es que «lo sacas del mercado». Es decir, adquieres un Porsche Carrera 4S y a la hora de venderlo como lo que originalmente era, ya ha perdido demasiado valor por estar alterado, pero tampoco nos van a pagar por el auto como si fuera un 911 Turbo S usado porque realmente no lo es, así que estaremos «botando» el dinero en modificaciones absurdas.

Y es que el Porsche 911 Turbo y su versión más competitiva el 911 Turbo S no es físicamente tan distinto a un Porsche 911 regular, cuyo precio comienza en los $100,000. Estos modelos Turbo que van desde los altos $200,000 hasta sobre pasar los $300,000 no son necesariamente del agrado del consumidor que prefiere autos físicamente más exóticos de esos bien bajitos que abren las puertas hacia arriba y se diferencian por completo del estilo tradicional del Porsche 911. La diferencia está en el rendimiento acompañado de la comodidad.

El 911 Turbo es un auto de 4 pasajeros, con un motor económico de 6 cilindros que rinde 15 millas por galón (mpg) en la ciudad y 20 mpg en autopistas (17 mpg combinados). Puede no sonar económico del todo, pero cuando eres capaz de sacarle 640 caballos de fuerza y 590 libras de torsión, no se ve tan mal so rendimiento de gasolina cuando se es tratado con delicadeza. En adición el estilo del Porsche 911 tiene una altura adecuada y un manejo cómodo que se acopla a casi cualquier carretera, pero a la vez combina la tecnología necesaria para llevarte cómodamente a las 200 millas por hora.

Su motor boxer H-6 (por su configuración horizontal con 3 pistones opuestos a cada lado) doble turbo y acoplado a una transmisión PDK de 8 velocidades, son los responsables principales de trasladar toda esa potencia que le permite alcanzar las 60 MPH en solo 2.6 segundos. Lamentablemente estos motores ya no pueden verse porque están sellados dentro del auto. Solo hay una pequeña compuerta trasera para verificar el aceite y el agua.

Al igual que otros modelos de la marca, la suspensión del 911 es computarizada y analiza los movimientos del auto 200 veces por segundo para brindarle al conductor un manejo confiable y certero de que el auto responderá como debe cuando debe, en especial en los momentos que el conductor quiera tomar una curva a más del doble de la velocidad sugerida.

Sus neumáticos Pirelli P-Zero de 20” al frente y 21” atrás trasladan toda esa ingeniería al pavimento de una manera segura. A la hora de detener la furia del 911 Turbo los neumáticos también juegan un papel importante cuando sus frenos de 10 pistones en la parte delantera (6 pistones atrás), colocados sobre unos discos delanteros de 16.5 pulgadas son accionados. Ambos modelos, Turbo y Turbo S, pueden adquirirse con el sistema de 5 tuercas o la «Center Lock» que es una sola tuerca que aguanta el aro, como los autos de carrera.

El 911 es un auto icónico. No puede cambiar de forma. Su diseño para el modelo 2021 no lo hace tan diferente del Porsche 911 original de 1963. Para la segunda generación del Porsche 911 en 1974, surge la versión Turbo, el cual trajo el enorme alerón trasero, guardalodos más anchos y el primer motor turbo de un auto de producción. Esta herencia en el diseño es lo que hace atractivo al Porsche 911 Turbo, un auto que puede servir para pasear con la familia o para ir a la pista cualquier día de la semana sin necesidad de hacerle ninguna modificación.

Si has llegado al punto de considerar un Porsche 911 y puedes llevarlo a lo más alcanzable antes de llegar a un auto exclusivamente de pistas, no dudarás en recompensarte con el Porsche 911 Turbo S.