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En Review: Mitsubishi Outlander PHEV

Mitsubishi está por celebrar los 20 años del modelo Outlander y con esto en mente han evolucionado esta SUV con una propulsión eléctrica. Se trata de la Mitsubishi Outlander PHEV, siglas en inglés de Plug-in Hybrid Electric Vehicle (vehículo eléctrico enchufable).

Si bien la Outlander PHEV está diseñada como un auto eléctrico, realmente es un auto híbrido. Su motor se utiliza principalmente como un generador para cargar las baterías de esta SUV. Para distancias cortas es ideal tenerla siempre en modo EV. Para autopistas es bueno tenerla de manera combinada. El resultado de estos dos tipos de motores nos brindan un asombroso rendimiento de 74 millas por galón (MPG).

La Outlander PHEV no cuenta con una transmisión de cambios tradicional. Ni siquiera cuenta con una transmisión variable o CVT.  Su propulsión depende de dos motores eléctricos de 60 kilovatios que mueven los ejes delanteros y traseros. Toda su propulsión funciona como la de un auto 100% eléctrico alimentado por una serie de baterías de 12kWh diseñados específicamente para el sistema PHEV. Cuando se requiere más potencia, el motor de gasolina de 2.0 litros se activa para impulsar los motores eléctricos.

En Review: la prueba de manejo

Aunque esta SUV tiene todo lo nuevo del 2020, realmente el modelo es el mismo desde 2015, el cual fue rediseñado en 2018. Por esto su diseño no llama la atención como suelen hacer los autos eléctricos. Lo que sí llamó mucho la atención fue su pintura negra con destellos rojos que cambiaba según le diera el sol. El nombre de este color es Rubi Black Pearl y tiene un costo adicional de $395.00 según la página de configuración de Mitsubishi en los Estados Unidos.

El modelo de la prueba es el tope de línea, es decir la Outlander PHEV GT S-AWC, en color Rubi Black Pearl y con el GT Premium Interior Package (que sube $400.00 adicionales). Su precio de unos $45,000 no está mal para ser un auto eléctrico y mucho menos para una SUV.

Por otro lado, el diseño de 2015 comienza a verse un poco obsoleto aunque fue mejorado en 2018. Entre las cosas negativas que notamos fue el único conector USB cubierto por una tapa, que hace difícil conectar el equipo si llevas el porta vasos abierto. Tampoco tiene cargador inalámbrico o tan siquiera un sitio para poner el celular, que no sea el porta vasos si no lo estás utilizando.

El sistema de info-entretenimiento es un poco vacío y poco intuitivo. En un momento tuvimos una piedrilla en una de las gomas y sonaba como si tuviéramos un clavo. Cuando fuimos a buscar los sensores de las gomas (TPMS sensor) nos dimos cuenta que no hay manera de conseguirlo. Luego buscamos en internet y encontramos que el sensor solo se activa si realmente tienes un problema, pero no es pro-activo a la hora de uno saber que nivel de aire tienen las gomas.

Los botones para los distintos tipos de manejo están un poco dispersos. El botón de Eco Mode y el de EV están directamente relacionados, sin embargo hay que buscarlo en distintos lugares del panel de instrumentos. Tampoco es agradable escuchar el ruido del motor cuando está cargando la batería, pero debemos tener en cuenta que no es un motor para propulsión tradicional sino un generador para cargar baterías o mover los motores eléctricos.

Estos detalles mencionados en un modelo tope de línea no serían aceptados si no fuera por todas las ventajas que encontramos en esta SUV. En la parte de economía ya mencionamos sus 74 MPG. Eso nada más es un ahorro constante. Los sensores de reversa fueron muy útiles al salir en reversa de los estacionamientos, así como el sistema de cámaras 360º, el cual combina la cámara trasera, la delantera y cámaras debajo de cada espejo retrovisor. No sabemos como son los asientos regulares de la Outlander, pero la comodidad del GT Premium Interior Package es asombrosa.

Su comodidad no solo es en cuanto a los materiales internos, sino a lo espaciosa tanto para los pasajeros como para cargar en la parte trasera. Ya que mencionamos la parte trasera, hay que resaltar el toma corriente de 15oo vatios que sirve para conectar una computadora, un TV o hasta un microondas si decides irte de «road trip» con tu Outlander.

La Outlander PHEV no cuenta con una tercera fila de asientos por tener el motor eléctrico que impulsa las ruedas de atrás. Si se pudiéramos escoger entre un asiento adicional o el motor trasero, la dejaríamos tal como viene.

Los autos eléctricos son nuestra nueva realidad y su única falla es que se necesita de una infraestructura que nos permita conectarnos en cualquier lugar para recargar nuestro auto. Mientras eso ocurre, lo ideal sería tener los motores eléctricos para conducir y un generador portátil de gasolina para poder cargar las baterías cuando haga falta. Si esa es tu preocupación, la Outlander PHEV ya se encargó de eso.