Como un modelo de 2011, la Dodge Durango de tercera generación y la Jeep Grand Cherokee de cuarta generación comenzaron a compartir plataforma de ensamblaje por primera vez, ambas construyéndose en la Jefferson North Assembly Plant o JNAP (ahora llamada Detroit Assembly Complex – Jefferson). Jeep mantenía su estructura monocasco (unibody en inglés) desde su nacimiento en 1993, mientras que Dodge dejaba de hacer su SUV sobre estructura de bastidor o chasis (body-on-frame en inglés).

La Dodge Durango anterior se construía sobre la misma plataforma de la Dodge Dakota, que cesaría su producción en 2011, por lo que la Durango se quedará sin compartir su línea de ensamblaje con otro modelo, lo que la haría menos rentable. Para ese mismo año comenzaría una nueva Jeep Grand Cherokee con una plataforma y diseño trabajado en conjunto con Mercedes-Benz, en donde la automotriz alemana construiría la Mercedes-Benz M-Class (ahora GLE-Class) ya que durante esos años de planificación la empresa matriz estaba operando bajo el nombre DaimlerChrysler.

Tanto la Jeep Grand Cherokee de esta generación (2011-2021) como la Dodge Durango (2011-presente) fueron rediseñados para el modelo de 2014 y comenzó la mejor época de construcción de ambos modelos. Muchas variantes de cada una diferenciaban los lujos y las opciones de tracción y capacidad todoterreno o potencia en la carretera, pero lo que compartían todas era una de las mejores transmisiones del mercado: la transmisión alemana ZF.
Los motores disponibles de ambos modelos durante estas generaciones eran o son:
- V6 Pentastar de 3.6 litros (aún en producción)
- V6 Diésel de 3.0 litros (descontinuado)
- V8 de 5.7 litros (aún en producción)
- V8 de 6.4 litros / 392 ci (descontinuado brevemente pero regresó a producción) en sus variantes de aspiración natural o supercharged.
Sin importar la potencia de cada motor, la transmisión era la misma de 8 velocidades con «paddle shifters» detrás del guía y solo una que otra variante cambiaba para soportar la potencia de los motores más fuertes.
La automotriz FCA (Fiat Chrysler Automobiles) que existió entre 2014-2021 se fusionó con PSA (Peugeot S.A) para convertirse en Stellantis y ahí comenzaron muchos de los problemas que afectaron principalmente a la marca Jeep, entre ellos la caída casi total en venta de sus modelos Wrangler y Grand Cherokee 4xe (híbridos enchufables) que ya dejaron de producirse.
Rumores de pasar a la Dodge Durango a una plataforma de bastidor como antes y con un tamaño mayor como la Wagoneer y Grand Wagoneer de Jeep fueron detenidos, probablemente porque estas Wagoneer no tuvieron la acogida esperada ya hasta redujeron sus precios. Por ejemplo, el modelo de la Grand Wagoneer 2026 es ahora $7,000 más barata que la del año anterior.
La «vieja» Durango no tiene problemas. Sus ventas se han mantenido bien y hasta han mejorado. De poco menos de 60,000 unidades vendidas en 2024, el 2025 cerró con 81,168 unidades vendidas, siendo su mejor año desde 2005.
Jeep se arriesgó a cambiar su modelo exitoso por una aventura con la nueva Stellantis. Su mejor año en ventas fue 2021 con 264,444 unidades, en donde vendían el modelo de la generación anterior (WK2) con el modelo de la nueva generación (WL) que por primera vez venía con tres filas de asientos. Para 2022 aún se producía la WK2 junto a la Durango y la WL ahora también estaba disponible en versión regular con dos filas de asientos. Se vendieron 202,730 unidades de los 3 modelos (WK, WL de 2 filas y WL de 3 filas) durante 2022.
Las ventas de Grand Cherokee (ahora solo el modelo WL de 2 y 3 filas de asientos) de 2023, 2024 y 2025 han estado en 124,957, 161,693 y 154,220 unidades respectivamente. El nuevo modelo de Grand Cherokee sale de la planta Detroit Assembly Complex – Mack, antes conocida como la Mack Avenue Engine Complex.
Dodge no se arriesgó
Viendo esta situación de la caída en ventas de Jeep con su modelo Grand Cherokee, además de la idea de querer cambiar la Durango a una plataforma mayor, mantuvieron en producción esta SUV que no tienen nada que envidiarle a la Jeep Grand Cherokee de 3 filas de asientos. En estos días acaba de salir una noticia que Dodge se ha quedado sin motores V8 de 5.7 litros, por lo que la producción de Durango solo está saliendo con el V6 Pentastar.
¿Habrá versión híbrida de la Dodge Durango?
Pues esto es un tema que nunca se ha tocado y quizás nunca lo hará, o por lo menos no en un futuro cercano. Ya Dodge tuvo su propia caída en ventas con el Charger y Challenger eléctricos y regresaron a motores de combustión interna (ahora solo como modelo Charger en formatos de 2 y 4 puertas).
Dodge no va a arriesgar la Durango hasta que vea que la Grand Cherokee vuelva a tener el éxito en ventas que tuvo con su generación anterior. Así que para los que quieran aquella Grand Cherokee de cuarta generación que daba menos problemas que la nueva y no quieran adquirir un modelo de segunda mano, pueden adquirir una nueva Dodge Durango con una construcción probada por más de 15 años. ![]()