Si estuviste este pasado fin de semana por el suroeste de Puerto Rico, habrás notado una gran cantidad de Mustangs en la carretera con un solo destino: El Mustown o mejor dicho La Parguera.
Este lugar conocido por sus playas, manglares, casas flotantes y especialmente por su bahía bioluminiscente fue temporeramente renombrado como «Mustown» para convertirse en escenario de un evento de reunión de propietarios de Mustang y que conocieran de primera mano el nuevo Mustang 2018.
Al evento se dieron cita varios miembros de la prensa invitados por Ford Puerto Rico, así como miles de personas de todas las edades que disfrutaron de la música en vivo durante todo el fin de semana.
¿Y por qué tanto ruido si es básicamente el mismo auto?

Para el ojo de la mayoría de las personas que ve pasar un Mustang 2017 y luego un 2018 no notará grandes cambios, pero ese es parte del detalle de este famoso modelo de Ford.
La primera generación del Mustang comenzó producción a mediados de 1964 aunque ya era un modelo identificado como 1965. A esa primera tirada se le conoce extraoficialmente como el Mustang 1964½.
Para principios de los 70, el consumidor buscaba autos más pequeños y eficientes en combustible por lo que las ventas del Mustang comenzaron a caer. Ya con la crisis del petróleo de 1973 no tenía sentido continuar produciendo el modelo como se conocía y el Mustang pasó a ser un auto subcompacto basado en la plataforma del Ford Pinto.
El Mustang se atemperó a los cambios del mundo por situaciones externas, pero su modelo inicial nunca dejó de gustar. A finales de los 80s existió la intención de convertir el Mustang en un auto de tracción delantera (basado en el Mazda MX-6) y los rumores llegaron a los fanáticos del legendario «pony car». Fue tanta la reacción negativa que la marca decidió hacer este modelo bajo el nombre Ford Probe.
Algunos ejecutivos de la marca también protestaron, siendo uno de ellos el ingeniero John Coletti:
Prefiero ver el Mustang morir antes de ver su nombre en el Ford Probe»

A Coletti le debemos el regreso del nombre «Cobra» y el equipo del Special Vehicle Team (SVT), el modelo de la cuarta generación del Mustang (1994-2004) también conocida como la SN-95, la F150 SVT Lightning, el Ford Focus SVT, el Mustang Cobra R y prepararnos el camino para el Ford GT que se produjo durante el 2004-2006 y que regresó a producción el año pasado.
En el 2005 el Mustang regresó a su diseño original de los 60’s con los detalles y las dimensiones de un auto que nunca dejó de gustar al público y esa fórmula difícilmente se pueda volver a cambiar.
Basado en ese estilo que se conoce como «retro» regresaron otros dos muscle cars de los 60’s que comenzaron su existencia a partir del primer Mustang. El primero en «renacer» fue el Dodge Challenger en el 2008, basado en la primera generación del 1970-74. El nombre Dodge Challenger reapareció para propósitos de mercadeo en Estados Unidos en el Mitsubishi Galant de 1977-1983.
Por otro lado, el Chevrolet Camaro — el rival principal de Mustang — regresó en el 2010 con su estilo original de 1967-1969 luego de haber desaparecido en el 2002 junto al Pontiac Firebird.
Ahora estos tres muscle cars americanos pueden seguir evolucionando en tecnología pero difícilmente puedan transformar su estilo retro y de eso se trata el nuevo Mustang 2018.
El «cinco litros»

Algo que trajo el Mustang de la tercera generación en los 80’s fue el motor 5.0 L. Era tan conocido su motor que muchos se refería al «cinco litros» en lugar del modelo del auto. Al entrar la 4ta generación del Mustang en 1994 el número 5.0L desapareció de los guardalodos delanteros del Mustang y el motor sufrió su primera transformación en muchos años.
De un motor con un diseño a antiguo con un solo palo de levas, a partir de 1996 el Mustang trajo un motor modular de 4.6 litros con dos o cuatro palos de levas sobre las válvulas, lo que en inglés se conoce como «single overhead cams» (SOHC) o «dual overhead cams» (DOHC), llevando este 4.6 a otras dimensiones.
El motor modular del Mustang continúa en producción pero para regresar al icónico distintivo de «cinco litros», Ford creó un nuevo motor (conocido como Coyote) de 302 pulgadas cúbicas (o 4951 cc) y de esa forma volvió a colocar el número a los lados del auto que le devolvió la fama como un muscle car en los 80’s.
Más potencia para el nuevo Mustang 2018
Para llegar al nombre «cinco litros» hay que redondear los 4.951 litros que realmente tenía este legendario motor. Ya esto no será necesario. El nuevo Mustang 2018 aumentó el tamaño del motor a 307 pulgadas cúbicas, que equivale a 5.038 litros. Este aumento también se ve reflejado en la potencia, que aumentó de 435 caballos de fuerza (hp) y 400 libras-pie de torsión a 460 hp y 420 libras-pie de torsión.
Aunque podemos pensar que ese aumento en potencia afectará negativamente el consumo de combustible, el nuevo Mustang hace todo lo contrario. De 18 MPG combinado aumentó a 19 MPG combinado ya que ahora integra una nueva transmisión de 10 velocidades que le dará más potencia cuando lo necesite pero le permitirá mantener todos sus caballos relajados en alta velocidad.
Para los que desean sentir la potencia del auto en la transmisión, se mantiene la opción de transmisión manual de 6 velocidades aunque con un consumo de 18 MPG. Por el contrario para quienes buscan el estilo del auto con mejor consumo de combustible, está el motor 4 cilindros EcoBoost que produce unos muy buenos 310 caballos de fuerza con un consumo de 25 MPG combinados.
El EcoBoost de 4 cilindros fue desplazando el motor V6 de 3.7 litros y ya este V6 no estará disponible a partir del modelo actual.
Otros cambios del nuevo Mustang 2018
Un panel de instrumentos completamente digital con una pantalla de 12 pulgadas que puede modificarse al gusto del conductor (llamado sistema MyMode), en donde también puedes configurar el sonido del auto de «ruidoso» a modo silencioso, sistema FordPass en donde puedes controlar funciones de tu Mustang desde el celular como abrirlo, cerrarlo, encenderlo de manera remota y otros extras tecnológicos como la integración con Alexa de Amazon, Apple CarPlay y Android Auto dentro del sistema SYNC 3.
Los que escojan la transmisión manual tendrán como opción el sistema de «launch control» que permitirá calentar las ruedas traseras para mejor agarre en la pista.
El nuevo Mustang viene en gran variedad de colores al que se le siguen sumando otros como el Orange Fury, color distintivo del evento Mustown y el cual fue develado este fin de semana en La Parguera. ![]()